in English | Iraq and Afghanistan veterans visit communityofveterans.org

NECESITA AYUDA AHORA?

ApoyaaTuVeterano.org

Primary Navigation

Need help starting the conversation?TipsReal Stories

Recursos de Salud Mental (en ingles)

Cara Hammer

Estaba apostada en Alemania cuando me volvieron a trasladar desde Irak; nos bajamos de un C-130 desde Ballad, y en la pista nos saludaron tres veteranos de Vietnam. Estos tres hombres estaban tan contentos de vernos, que cualquiera hubiera pensado que habían estado esperando nuestro regreso durante todo el año. Tenían comida para nosotros, abrazos y buenos deseos para nuestro regreso. Más tarde mencionaron que tenían la firme decisión de que cada soldado supiera que su servicio era valorado y no era en vano. Es sorprendente cómo un extraño puede preocuparse con sinceridad y causar un impacto tan grande en una persona en un momento en el que ni siquiera te das cuenta de que lo necesitas.
Cuando llegamos a nuestros cuarteles, se había armado una carpa para una pequeña ceremonia de bienvenida donde los familiares se reunieron con sus soldados. La ceremonia fue demasiado dramática y sólo una demostración para aquéllos cuyos seres queridos estaban presentes. La mayoría de los que, como yo, no teníamos a nadie con quien regresar a casa, lo vimos como un obstáculo para continuar con nuestras vidas. Recuerdo estar parada en un descanso del desfile, tratando de entender qué fue peor, ¿la guerra? ¿O ser obligada a participar en esa ceremonia?
¿Cuáles fueron sus primeros pensamientos cuando volvió a casa después de prestar servicio?
Después de regresar a los Estados Unidos, me di cuenta de que nadie tenía idea de lo que estaba pasando allá. No me importaba en lo más mínimo quién apoyaba la guerra y quién no, pero lo que no podía tolerar eran las quejas y la autocomplacencia que veía en todos lados. La mentalidad del estadounidense típico me enfurecía. Juré que nunca más volvería a dar algo por sentado.
¿Qué desafíos enfrentó cuando regresó a casa?
Sentimientos de depresión, enojo, culpa, vergüenza. Me sentía tan desconectada de todos mis seres queridos y de todas las cosas a las que esperaba regresar. No encajaba, era como sapo de otro pozo. No tenía a nadie con quien compartir cosas que pudiera entenderme. No conocía a ninguna otra persona que hubiera prestado servicio y no tenía a nadie con quien hablar.
¿Cómo superó esos desafíos?
La transición fue realmente difícil para mí. Tengo un grupo de 5 amigos muy cercanos, y le doy gracias a Dios por ellos y por mi familia también. No tengo idea de lo que pensaban de mí durante ese tiempo. Era insolentemente una versión diferente de mí misma, oscura, enojada, completamente inmanejable. Estaba enfrentando tantas cosas, la mayoría de las cuales no compartía con nadie, y tampoco terminaba de darme cuenta de lo que me estaba pasando. Mis amigos podrían haberse alejado fácilmente de mí, pero estuvieron a mi lado y nunca me dejaron perder el rumbo, lo que fácilmente me podría haber pasado.
Me hicieron sentir como si el mundo se hubiera detenido cuando me fui, lo cual se alejaba bastante de la realidad, ya que algunos de mis amigos hasta se habían casado. Hicieron un gran esfuerzo por hacer cosas para mí, por hacerme sentir en casa; me incluyeron como si nada hubiera cambiado.
Ahora, estoy lejos de haberme recuperado, pero me encuentro en un lugar mucho mejor. Ya pasaron tres años y ahora recuerdo la persona que era, y estoy muy agradecida porque lo conseguí gracias a eso. Gracias a mis amigos y familiares pude salir de ese “período oscuro”.

AdjuntoTamaño
CaraHammer.JPG134.18 KB
CaraHammer.JPG134.18 KB